domingo, 12 de abril de 2026

Camurí Grande: De la Plantación a la Universidad, una Deuda por Saldar


Por Adalberto cardona

La historia de nuestra costa no comienza con los libros académicos, sino con el sudor de quienes trabajaron la tierra bajo el yugo de la opresión. Hoy, la Sede del Litoral de la Universidad Simón Bolívar se levanta sobre lo que fue la Hacienda Camurí Grande, un epicentro del sistema esclavista colonial donde nuestros ancestros fueron forzados a producir una riqueza que nunca les perteneció.

Es una ironía histórica que, mientras el Trapiche de la hacienda es hoy el símbolo de "excelencia" de la universidad, los descendientes directos de aquellos hombres y mujeres —los jóvenes de la Parroquia Caruao— sigan encontrando barreras para entrar a sus aulas.

El Cimarronaje Educativo

Desde el movimiento Desde el CUMBE, planteamos que la educación superior no puede ser un privilegio geográfico ni un filtro que excluya a los pueblos que históricamente sostuvieron este territorio. No pedimos caridad; exigimos Justicia Reparativa.

Uno de nuestros objetivos centrales para este 2026 es la presentación de una propuesta formal ante las autoridades universitarias para garantizar:

  1. Cupos de Reparación Histórica: El ingreso directo de los bachilleres de Caruao (Osma, L a Sabana,Todasana, Caruao, Chuspa) como reconocimiento a la deuda ética de la institución con sus ancestros.

  2. Territorio y Saber: Que la universidad deje de mirar hacia Caracas y empiece a mirar hacia la costa, integrando la sabiduría ancestral y la realidad productiva de nuestros pueblos en su formación.

Por qué ahora

Estamos en el Decenio Internacional de los Afrodescendientes y en un momento donde la transformación social de La Guaira exige acciones concretas. No basta con ocupar el espacio; es necesario que el conocimiento que allí se genera sirva para liberar y potenciar a los herederos del cimarronaje.

La USB-Litoral debe elegir: ¿Seguirá siendo un enclave de espaldas al mar o se convertirá en la primera Universidad Reparadora de nuestra historia?

Desde el Cumbe, alzamos la voz. El saber es nuestra nueva herramienta de libertad.

¡Justicia para Caruao! ¡Reparación para nuestra historia!


martes, 7 de abril de 2026

La Guaira: Entre la Identidad Heredada y el Racismo Invisible

 

foto de IA generada por adalberto cardona




Por: Adalberto Cardona

Para entender la dinámica social de nuestro territorio, es necesario despojar la mirada de prejuicios y observar las tensiones que subyacen en la cotidianidad del guaireño. La Guaira, puerto y refugio, es un espacio donde la historia se siente en la piel, pero donde también sobreviven estructuras que limitan nuestro reconocimiento pleno.

Hoy analizamos tres ejes fundamentales para comprender cómo se manifiesta el racismo y la identidad en nuestras costas.

1. La Paradoja de la Identidad: Más allá del Tambor

Nuestra región posee una de las herencias africanas más potentes del país. Es motivo de orgullo ver cómo se mantienen vivas tradiciones que son el alma de nuestros pueblos. Sin embargo, nos enfrentamos a una contradicción: se celebra la cultura, pero a veces se margina al sujeto.

Existe un racismo estructural que se hace presente cuando los rasgos afrodescendientes son aceptados en la festividad o el deporte, pero encuentran barreras en los espacios de decisión o en los entornos profesionales más rígidos. Reconocer esta paradoja es el primer paso para una verdadera emancipación.

2. El Racismo "Cordial": La Trampa del Lenguaje

En La Guaira, la discriminación rara vez se presenta de forma abierta o violenta; se disfraza bajo un manto de "cordialidad" o humor. Los estereotipos estéticos y los comentarios sobre la capacidad intelectual, envueltos en palabras supuestamente afectuosas, refuerzan una jerarquía invisible.

Este racismo cotidiano es quizás el más peligroso, porque al no ser confrontado, se normaliza en nuestras casas y escuelas, minando la autoestima de las nuevas generaciones y perpetuando roles sociales preasignados.

3. Territorio y Clase: La Geografía de la Exclusión

No podemos hablar de racismo sin hablar de clasismo. En nuestro estado, la distribución del bienestar suele coincidir con la composición demográfica. A menudo, los sectores con mayor presencia afrodescendiente son los que enfrentan mayores retos en infraestructura y servicios.

La lucha contra la discriminación en La Guaira debe ser, necesariamente, una lucha por la dignificación del territorio. La historia insurgente de nuestros antepasados en los cumbes nos enseña que el reconocimiento de nuestra identidad está ligado indisolublemente a la defensa de nuestra tierra y a la creación de oportunidades equitativas para todos.


Reflexión final:

La superación de estas barreras no vendrá de fórmulas externas, sino del autorreconocimiento de nuestra fuerza colectiva. Desde este Cumbe, seguimos apostando por la memoria histórica como la herramienta principal para la liberación.

viernes, 13 de marzo de 2026

UBUNTU EN LA GUARA!! las organizaciones afro Avanzan.

 

Hay reuniones que se quedan en la agenda y otras que se graban en el alma. Lo que vivimos este viernes 13 de marzo en la Casa de los Saberes, en Macuto, pertenece definitivamente al segundo grupo. No fue solo un almuerzo de líderes; fue un ejercicio de reconocimiento mutuo, de esos que nos recuerdan por qué decidimos entregarnos al trabajo por nuestro pueblo afro.
 
cada compañero y compañera se fue con  una frase, un pensamiento, una semilla de reflexión que cada asistente recibió impresa,  Ver a cada compañero y compañera leer en voz alta,  nos recordó que antes de los cargos y las responsabilidades, somos seres humanos movidos por la esperanza.
 

El Tejido de la Unidad

El tema central que nos convocó fue la unidad. Pero no una unidad de palabra, sino una de acción. Hablamos con franqueza sobre la necesidad urgente de juntarnos para alcanzar objetivos que, por separado, parecen inalcanzables. En un mundo que a veces parece fragmentarse, nosotros decidimos apostar por el nudo, por el vínculo.

El Camino por Venir

Salimos de este encuentro con la convicción de que la unidad es un músculo que se entrena. No basta con coincidir en un espacio; hace falta la voluntad de caminar juntos, respetando nuestras diferencias pero priorizando el bien común.

 Desde este "Cumbe" que construimos a diario, reafirmamos que solo en la juntanza estratégica y afectiva podremos transformar nuestra realidad y la realidad del pueblo afrodescendiente de la guaira.
 La mesa está servida y el compromiso está más vivo que nunca.
Seguro estamos que podemos avanzar con mucha fuerza para lograr los objetivos desde el cumbe. 

miércoles, 11 de marzo de 2026

Del tambor a la Ley: EL CIMARRONAJE POLITICO EN LA GUAIRA

Hablar de La Guaira es, inevitablemente, hablar de la piel de Venezuela. Durante los últimos 26 años, Después de la tragedia del 99 nuestra región no solo ha sanado las cicatrices de la naturaleza, sino que ha experimentado una de las transformaciones sociopolíticas más silenciosas y, a la vez, más potentes del país: el paso del movimiento afrodescendiente de la "tarima folclórica" a la vanguardia legislativa y territorial.

Tras la tragedia de 1999, muchos pensaron que nuestra identidad se diluiría en el barro de la reconstrucción. Sin embargo, ocurrió lo contrario. La crisis forjó una resiliencia que se transformó en organización. El hito del Censo 2011 no fue solo un ejercicio estadístico; fue el momento en que miles de guaireños, desde Caruao hasta Catia La Mar, decidieron que "negro" no era un insulto, sino una herencia política. El autorreconocimiento fue nuestra primera gran victoria. 

A pesar de contar con una Ley Orgánica contra la Discriminación Racial desde 2011, el camino no está exento de espinas. Persiste en nuestro estado la guaira, desde chuspa a carayaca un racismo estructural que, en algunos casos se disfraza de "exclusividad turística" y que en otros casos relega nuestra historia a un currículo escolar que aún nos debe la verdad. 

El desafió del 2026 es que la visibilidad ganada se traduzca en una verdadera justicia económica y en el respeto a la autonomía de nuestro pueblo afro. 

 Estamos en un punto de no retorno. El movimiento afro en La Guaira ha entendido que la cultura es el alma, pero la política es el escudo. Al cerrar este ciclo de más de un cuarto de siglo, el mensaje es claro: no somos solo un destino turístico ni un "adorno" en las festividades de junio. Somos un sujeto político vivo, un cimarronaje moderno que exige reparaciones históricas y que, con la fuerza de su ancestría, sigue construyendo un estado donde la dignidad no dependa del color de la piel.